sábado, noviembre 22, 2025

📱 Seguridad ciudadana y celulares: un paso necesario

📱 Seguridad ciudadana y celulares: un paso necesario

En el Perú, los teléfonos móviles se han convertido en una herramienta indispensable para la vida cotidiana, pero también en un instrumento recurrente para la comisión de delitos. Extorsiones, fraudes, estafas y hasta coordinaciones de sicariato se realizan desde equipos que, muchas veces, son robados o clonados. Ante esta realidad, el Estado ha aprobado el Decreto Supremo N° 018-2025-IN, que establece lineamientos para la baja, suspensión temporal o bloqueo de celulares y líneas móviles vinculadas a ilícitos.

🔹 Un problema cotidiano

Las estadísticas de la Policía Nacional muestran que gran parte de las denuncias por extorsión telefónica provienen de números móviles que operan desde centros penitenciarios o que utilizan equipos robados. El mercado informal de celulares, sumado a la facilidad para cambiar chips y operadores, ha permitido que los delincuentes se mantengan un paso adelante de las autoridades.

🔹 Lo que propone la norma

El decreto busca cerrar esa brecha:

  • Suspender temporalmente líneas vinculadas a delitos.
  • Bloquear equipos terminales usados en actividades ilícitas, incluso si cambian de chip.
  • Dar de baja definitiva en casos graves o reincidentes.
  • Establecer coordinación interinstitucional entre el Ministerio del Interior, la Policía Nacional, el Ministerio Público, el Poder Judicial y los operadores de telecomunicaciones.

🔹 Opinión informativa

La medida es, sin duda, un avance. No basta con perseguir al delincuente: hay que neutralizar las herramientas que utiliza. Bloquear un celular robado o usado en extorsiones no solo protege a la víctima, sino que también desincentiva el mercado negro de equipos.

Sin embargo, el reto está en la implementación. ¿Cómo garantizar que el bloqueo no afecte a usuarios inocentes? ¿Qué mecanismos de apelación existirán para quienes vean suspendida su línea por error? La norma abre un camino, pero requiere transparencia, rapidez en los procesos y una comunicación clara hacia la ciudadanía.

🔹 Un paso hacia adelante

La seguridad ciudadana no se construye solo con más policías en las calles, sino también con herramientas tecnológicas y legales que limiten el accionar del crimen organizado. El Decreto Supremo N° 018-2025-IN es un paso en esa dirección: reconoce que el celular, además de ser un símbolo de modernidad, puede convertirse en un arma del delito.

La clave será que este lineamiento se aplique con rigor, pero también con justicia, para que el ciudadano honesto no se vea afectado y el delincuente pierda una de sus principales herramientas.

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